Poblenou: Usina de ideas

La antigua zona industrial de Barcelona es hoy uno de los polos artísticos y creativos más importantes de Cataluña.

El Poblenou siempre fue un gran generador. Antiguamente el barrio supo ser la zona fabril por excelencia de Barcelona, y hoy en día, es una usina de productos artísticos y nuevas empresas, sobre todo de base tecnológica.
Caminar por sus calles tiene el encanto de la mixtura de lo viejo con lo nuevo. Grafitis de alta calidad artística adornan los muros de antiguas fábricas; grandes talleres mecánicos, algunos aún en funcionamiento, conviven pacíficamente con bares y restaurantes de moda; personas mayores pasean por la rambla entre jóvenes con monopatín o en bicicletas vintage.

El ambiente cool del barrio se percibe pronto, pero no todos los habitantes están conformes con esta renovación, sobre todo aquellos que llevan muchos años viviendo allí, quienes creen que se está produciendo una invasión de turistas y organizan encuentros de vecinos para tratar de encontrar una solución a lo que ellos consideran un problema.

“La imagen del barrio ha cambiado mucho, pasó de ser un barrio popular y modesto a un barrio de moda” afirma Alicia, quien vive en la zona desde hace más de 50 años.

La geografía del lugar y el bajo valor de los terrenos hicieron que la zona fuera propicia para cultivos en un principio y luego para la instalación de grandes fábricas de diversa índole. Algodón, cerámicas, químicos, harinas, aceites, textiles, maquinarias, mosaicos, artes gráficas, pinturas, plásticos, fueron sólo algunos de los rubros que supieron generar el humo expulsado por las decenas de chimeneas que dibujaban el cielo del Poblenou, de las cuales aún hoy algunas siguen en pie contrastando la visual con modernos edificios.

Tal fue la proliferación de industrias en la zona que a finales del siglo XIX concentraba la mayor cantidad de fábricas de Cataluña y por esto supo ganarse el mote en esa época del Manchester catalán, haciendo alusión a la ciudad inglesa epicentro de la Revolución Industrial.
Sin embargo, en la década de los ´60 esto comenzó a revertirse y la zona empezó un proceso de desindustrialización, que si bien tuvo un repunte años más tarde con la instalación de algunas empresas de transporte y grandes almacenes, luego dio un giro definitivo a lo que conocemos hoy en día y las fábricas se convirtieron en cosa del pasado.

“Me sorprende que muchos extranjeros consideren al Poblenou como un barrio estupendo para vivir porque está cerca de la playa. Hace cuarenta años a nadie se le hubiera ocurrido buscar piso para vivir aquí. Las playas de Barcelona no estaban tan valoradas como ahora, y si la gente quería ir al mar se iba a la Costa Brava” reflexiona Alicia en el portal de su edificio.

Así renace el Poblenou

La llegada de los Juegos Olímpicos a Barcelona en 1992 provocó un gran cambio en el área del distrito de San Martí, que dio origen a la creación de la Villa Olímpica de Poblenou. Este fue el primer experimento urbano, entre otros que llegarían después que tenía como objetivo, aparte de crear residencias para los deportistas, revivificar un barrio que antaño correspondía a la parte industrial de Barcelona.

Años más tarde, el Ayuntamiento de Barcelona decidió ampliar su iniciativa a todo el barrio de Poblenou, a través del ambicioso Plan 22@. Sin olvidar el pasado industrial y sus componentes social y económico asociados, este proyecto pretende reinventar el barrio por medio de la implementación de centros de creación de conocimiento e innovación, mezclando con servicios al ciudadano y a las empresas, zonas verdes y otros equipamientos. Esto es, crear lo que se llama un Distrito Innovador, algo parecido a lo que ya se hizo en ciudades como Londres, Helsinki, Boston o Seúl.


En el año 2000 empezó la reconversión de casi doscientas hectáreas. Diez años después, el barrio ya tenía el doble de los restaurantes, comercios y hoteles, y contaba con la presencia de siete mil empresas como Yahoo!, Microsoft, Mediapro, Groupalia, y con aproximadamente noventa mil trabajadores, de los cuales el 72% eran estudiantes universitarios, según el informe de la ejecución del proyecto de 2012.

La gran concentración de talento en esta zona es una de las tantas características del Plan 22@ que busca conectar empresas con estudiantes de las Universidades del distrito, entre las cuales se encuentran la Universidad Abierta de Cataluña, el Campus de la Comunicación de la Universidad Pompeu Fabra, el Campus Tecnológico y Empresarial de Barcelona, el BAU Centro Universitario de Diseño de Barcelona, la Escuela Superior de Diseño de Barcelona y centros de la Universidad Politécnica de Cataluña, sólo por citar algunas.

Otra Barcelona

Entrar en el Poblenou es desconectarse de una Barcelona y conectarse a otra; activar el wifi, encender la lamparita de ideas y dejar el ruido y los precios inflados detrás. Este barrio parece tener la mezcla perfecta entre el viejo y el nuevo, el local y el extranjero, la tranquilidad sin aburrimiento y, hoy en día, probablemente uno de los aires más puros de la ciudad. Entre la playa y los parques, uno se puede alejar del caos del centro y disfrutar de un lugar cuya transformación parece no tener fin.

Ciro, italiano de 35 años, vive en Poblenou hace poco más de cuatro años y cree que “el barrio ha cambiado bastante en los últimos años y eso se debe al hecho de que se está convirtiendo en uno de los barrios más de moda de Barcelona y, con eso, el turismo crece sin parar”.

El barrio del cual hasta hace poco más de dos décadas los barcelonese no hablaban si no fuera para arreglar el coche, es hoy el sitio predilecto para los que recién llegan a Barcelona de visita o para radicarse y para los viven en la ciudad y buscan cambiar un poco de sintonía.

 

 

Por Marta Cunha Grilo y Leonardo Gerzon

No Comments

Leave a Comment